Noticiero de la Sierra Norte
Por Carlos Castelán
Algo así como L’Etat C’est Moi
El escenario de Marzo: La votación por la Reforma Electoral ocurrió apenas unos días antes del aniversario histórico de los Idus (15 de marzo), dándole un matiz simbólico de vulnerabilidad política en una fecha emblemática.Sin duda el deslave que sacudió a la estructura política de la 4T provino de dos piedritas que con el tiempo y el rasca que rasca hasta que se desgajaron, dejaron deslizar un derrumbe del cual, aún, no se asienta muy bien la polvareda y ya se preparan, sin ver muy bien y con los ojos preñados de lágrimas, una venganza al estilo cuchillero.
Si alguien les hubiera advertido a los cabezas huecas que nos encontramos en los prolegómenos de los Idus de Marzo de mal fario desde el 15 de marzo del año 44 a. C. cuando en la Curia de Pompeyo, en Roma un grupo de senadores apuñaló a César y entre los que se encontraba su fiel amigo, Bruto a quien dijo, volteando la cara hacia él y en un estertor de muerte: “Et tu, Brute, fili mi?, imagino que se hubieran abstenido de muchas cosas, pero como lo que Natura non da Salamanca non presta, pues se aventaron como el Borras,sin pensar en las consecuencias y he allí los resultados.
Sin embargo, a diferencia de César, la presidenta Sheinbaum responde activando un «Plan B», que consiste en reformas a Leyes Secundarias para las cuales no se requiere mayoría calificada y que el próximo el lunes 16 de marzo enviará con una consigna esperada; limitar privilegios en congresos locales y municipio.
De allí que la «traición» parlamentaria que se concretó con 259 votos a favor y 234 en contra, falló para alcanzar la mayoría calificada necesaria. El golpe fatal no vino solo de la oposición, sino de los propios «aliados» del bloque gobernante, lo que se ha calificado como la primera gran derrota legislativa de su sexenio.
La analogía más pertinente entre los Idus de Marzo y el reciente rechazo a la Reforma Electoral de Claudia Sheinbaum en la Cámara de Diputados radica en la fractura interna de las alianzas de poder.
Mientras que a César lo traicionaron sus propios senadores y «amigos» (como Bruto), la derrota de la reforma electoral el pasado 11 de marzo de 2026 se consumó debido a que los aliados tradicionales de Morena, el Partido Verde (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), votaron en contra, junto con tres diputados morenistas.
Sin embargo hay algunos otros puntos de coincidencia entre lo que sucedió hace siglos y lo que apenas hace unos días aconteció en México, por ejemplo:
La advertencia ignorada, así como el adivino advirtió a César «cuídate de los Idus de Marzo», la resistencia de los aliados (PVEM y PT) ya se había manifestado en días previos por desacuerdos sobre el financiamiento y la supervivencia de los partidos pequeños ya que mientras que a César lo traicionaron sus propios senadores y «amigos» como Bruto, la derrota de la reforma electoral este 11 de marzo de 2026 se consumó en esa misma tesitura.
Y no fue nada nuevo ya que la resistencia de los aliados (PVEM y PT) se había manifestado en días previos pero diferencia de César, que ya no pudo hacer nada por haber muerto, la presidenta Sheinbaum contraataca activando un «Plan B» con reformas a leyes secundarias que no requieren mayoría calificada buscando limitar privilegios en Congresos locales y Municipios y, aunque el Plan B no suele presentarse como una «venganza» abierta, sino bajo el argumento de la «austeridad republicana», en la práctica sus efectos pueden interpretarse como un castigo para los partidos pequeños que se rebelaron (PVEM y PT) como, por ejemplo, la eliminación de la «Cláusula de Vida Eterna»: El punto más crítico.
Los aliados disidentes buscaban asegurar que, mediante la transferencia de votos en coalición, no perdieran su registro. Si el Plan B elimina esta posibilidad o endurece los requisitos para mantener el registro, el PVEM y el PT quedarían en riesgo de desaparecer si no alcanzan el 3% de votos por sí mismos.
Asimismo el riesgo de una reducción drástica de prerrogativas cuando al reformar leyes secundarias, el Ejecutivo proponga fórmulas que limiten el financiamiento público o los tiempos de radio y televisión, lo que asfixiaría económicamente a los partidos con estructuras menos masivas que Morena así como quitarles el piso de negociación ya que al debilitarlos legalmente, la Presidenta les envía el mensaje de que su supervivencia depende totalmente de la voluntad de la mayoría y no de sus propias exigencias. Algo así como L’Etat C’est Moi. Saludos y cuídense mucho

Periodista desde hace 40 años, ha laborado en todos los diarios de gran formato del Estado de Puebla con información, preferentemente de la Sierra Norte de Puebla.