La compra de una refinería que no verá la luz del futuro

¡Buenos Días, Huauchinango!
Por El Huachi
El necio apego a Donald Trump y el desaire al triunfo de John Biden, como Presidente de los Estados Unidos, presenta factura al gobierno de López Obrador y de pasada a nosotros los mexicanos.

Parece que lo vemos venir, todos vamos a sufrir las consecuencias de una política equivocada de pe a pa, sobre todo cuando, a tantos siglos de historia siguen vendiendo al gobierno mexica cuentas de colores y espejitos para que se vean allí mismo.

Sin duda, la compra que en el año 1993 hizo Carlos Salinas de Gortari (El Odiado) de la Refinería Deer Park en Texas, es algo que hace casi tres décadas fue un acierto, en la medida de lo posible, debido a que ayudó a México con los insumos necesarios de energéticos y sus derivados.

Sin embargo, hoy, casi 30 años más tarde, frente a un panorama mundial del calentamiento global y el cambio climático preocupante que, de acuerdo con datos hechos públicos sobre este complejo paradigma para muchos significa lo mismo y de los cuales los expertos hacen una distinción, la cosa también es diferente, veamos:
El calentamiento global se refiere al calentamiento causado por los humanos debido al rápido aumento del dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero causado por personas que queman carbón, petróleo y gas, vgr: autos, industrias y otros.

El cambio climático significaría cambios naturales o causados por los humanos, como las edades de hielo, contaminación por aerosoles, acabar con los bosques que almacenan carbono ya sea para tierras de cultivo, autopistas, desarrollos inmobiliarios, etc.

Por ello, el propio Presidente Biden hizo, hace unos días, una importante revelación, inédita, en la cual plantea para el mes de Junio, dar a conocer de manera oficial su decisión de atraer la fabricación masiva de vehículos eléctricos a su país. Esto con un plan de infraestructura monumental y una inversión de uno punto siete (1.7) billones de dólares de los cuales 174 mil millones de dólares se destinarán para impulsar el mercado nacional de vehículos eléctricos con créditos fiscales y subvenciones para los fabricantes de baterías, entre otros incentivos, muy atractivos para los fabricantes y los inversionistas, además un importante impulso a las energías verdes.

Lo anterior no sólo fortalecerá la decaída economía estadounidense y el desempleo propiciados por la pandemia, sino que tendrá una trascendental oferta de empleo para millones de personas que se dediquen a procesar los minerales en el país para convertirlos en piezas de baterías de vehículos eléctricos (VE), por lo mientras ya tiene el material asegurado en países distantes.  

Mientras, en el país del Sur, México, el gobierno federal se congratula, lanza confeti, cuetes y sonrisas a todo dar, por haber comprado una refinería que, en los hechos, la mitad era de nosotros desde hace casi tres décadas y por la otra deberán esperar a que el Gobierno de los Estados Unidos, apruebe la compra de este complejo petrolífero con una edad de 98 años (fundado en el año de 1929) y  por lo cual el Presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, dijo de manera pública al anunciar la compra: “Como llevamos muy buena relación (¿) con el gobierno de Estados Unidos, estamos seguros que no vamos a tener ningún problema para consumar esta compra».

Y bueno, como dicen los gringos, Business are Business a quién le dan pan que llore, sobre todo en estos tiempos en que los saldos deben salir, aunque no sea Black Friday la cosa es echar fuera lo que no sirve y ver otras opciones.

Lo peor es la caída de México en estos dos años; 43 lugares en la lista de países atractivos para energías renovables al pasar del lugar 8 en el cual estábamos en el año 2018, para ubicarnos en el lugar 51 del ranking de países en desarrollo para una transición a las energías limpias, situación propiciada por el gobierno federal, más propiamente por AMLO, al negar la inversión extranjera para el desarrollo de este sector energético diferente y más limpio que los combustibles fósiles.

Esto fue dado a conocer luego de que el Reporte Climatescope 2020, https://global-climatescope.org/results  evidencia que México descendió al lugar 51, en los tiempos de la Cuarta Transformación, con AMLO al frente, México y la persistente negativa para trabajar las energías limpias. Hoy, México adquirió la otra mitad de una refinería a la que ya nadie apuesta y en breve tiempo, su destino está más que sentenciado por las políticas públicas de los EEUU y México se quedará chiflando en la Loma a menos claro, que el próximo 6 de junio, día de las votaciones, le nieguen el voto a MORENA y sus satélites, causantes en gran parte de los males que a México hoy aquejan.  Conste.

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