Se prepara el PRI para una batalla preliminar

Hidalgo y Coahuila, ejemplos
Noticiero de la Sierra Norte
Por Carlos Castelán
Sin dudas aquí en Huauchinango, el PRI recibió una bocanada de oxígeno, igual a las que reciben algunos enfermos en artículo mortis y el renovado partido se prepara para dar la gran batalla en el próximo proceso electoral del año 2021.

Esto lo concluimos luego de ver el cambio de la directiva municipal encabezada por David Picazo, un priísta de hueso colorado y que se prepara para tomar la dirigencia el próximo martes que iniciará, no sólo con su toma de posesión, sino con una renovación total de su sede, allá en la calle Prolongación Juárez.

Allí, en ese “War room” parafraseando a los gringos,  se cocinarán los más acabados proyectos, estrategias y acciones políticas para el próximo año que la dirigencia y la militancia consideran les dará un lugar privilegiado dentro de todo el proceso electoral.

No sólo porque conocemos a David por el trabajo que ha venido realizando a lo largo de su membrecía con el partido tricolor, sino por la humildad de su labor, en la talacha, desde abajo, su trabajo de campo en donde encabezó y sacó adelante diversos trabajos de campaña y elaborados proyectos por ello le auguramos un lugar distinguido dentro del candelero tricolor con los que ese partido suele premiar el esfuerzo partidista.

De una mentalidad clara sobre los trabajos a realizar, David Picazo enfatiza la manera en que buscarán los perfiles para quienes habrán de representarlos en el próximo proceso electoral y señala que no habrá la “misma gente” no habrá repeticiones y sobre todo, repeticiones de fracasos y fracasados.

Sangre nueva, nuevos rostros, candidatos y candidatas preparados y bien vistos por la sociedad serrana, en fin, un partido que resurge y buscará la aquiescencia popular que se deberá reflejar en la opinión pública el día de los hechos. Sin duda, todo un compromiso, pero sin duda también, una gran decisión que requiere de un gran trabajo de campo, su especialidad.

Observadores políticos miran con expectación el trabajo realizado por los priístas en los estados de Hidalgo y Coahuila, unas elecciones en donde la fuerza del PRI, dormida o atarantada por el fuerte golpe en las pasadas elecciones federales, se levantó con ambos triunfos que dejó ligeramente parapléjica a la moreniza encarnizada.

Sin embargo vimos, con este renacer del Fénix, a un partido luchador a la par de un hartazgo social de estos dos años y aunó al pensamiento social en una sola definición el día que acudieron a las urnas.

Duro golpe y más duro despertar de una militancia y dirigencia que no ha dado mayores muestras de un cambio verdadero allí, en medio, a los brazos abiertos de MORENA llegó la hez de los partidos y se alimentó con ellos, sus resultas no podría haber sido más elocuentes, la decepción social enorme.

Verbi gratia​ y ejemplo viviente, actual y actuante lo que sucede en Huauchinango si alguien ha hundido al partido de MORENA no sólo hasta el fondo de las preferencias políticas, sino en la desconfianza popular, es el alcalde surgido de esas filas, Gustavo Vargas Cabrera quien,  cabreado por el poder exacerba el ánimo popular y aquellos que de buena fe votaron por un cambio verdadero ahora, a la luz de los acontecimientos, se arrepiente y espera que los partidos políticos tengan la atingencia de tener candidatos presentables y decentes, no mercachifles ávidos de poder, dinero y francachelas, que hundan a los municipios en la inseguridad, el atraso, el desempleo, la falta de atención y el abandono. Así lo vemos, así lo dijimos. Conste.